Real Audiencia de Charcas


La Audiencia y Cancillería Real de La Plata de los Charcas, conocida simplemente como Audiencia de Charcas, era el más alto tribunal de la Corona española en la zona conocida como Alto Perú (hoy Bolivia). Hasta 1776 fue parte del Virreinato del Perú, luego fue parte del Virreinato del Río de la Plata. El virrey del Perú la anexó a su virreinato en 1810. Tuvo su sede en la ciudad de La Plata, llamada también Chuquisaca o Charcas (Sucre desde 1839).
Desde la creación de la intendencia de Chuquisaca en 1782, el presidente de la Real Audiencia era a su vez gobernador intendente de la misma.

Historia 
La Real Audiencia de Charcas fue creada por el rey Felipe II de España el 4 de septiembre de 1559 como parte del Virreinato del Perú, y regulada por reales cédulas de 29 de agosto de 1563, del 1 de octubre de 1566 y 2 de mayo de 1573 (recogidas posteriormente en Recopilación de Leyes de Indias de 1680).
Los límites del territorio sobre el cual ejercía jurisdicción fueron variando con el tiempo, según la distribución que hizo la Corona española. Al principio estuvo restringida a los territorios subordinados a la Provincia de Charcas, por lo que el virrey Conde de Nievas señaló el territorio originario de la provincia y de la Audiencia el 20 de mayo de 1561: "la dicha ciudad de La Plata con más de cien leguas de tierra alrededor por cada parte".
El 29 de agosto de 1563, Felipe II la amplió con la incorporación de la Gobernación del Tucumán, Juríes y Diaguitas, la Gobernación de Santa Cruz de la Sierra (esta última formada por las ex gobernaciones de Andrés Manso y Ñuflo de Chaves), la provincia de Moxos y Chunchos y las tierras que llegaban hasta la ciudad del Cuzco con sus términos (corregimientos dependientes). De esta forma su territorio jurisdiccional abarcó por el norte hasta las provincias de Sayabamba y Carabaya; al oeste por el desierto de Atacama hasta el Pacífico; al este hasta Moxos y Chunchos; y por el sur, el Chaco y Tucumán, Juríes y Diaguitas.
El 1 de octubre de 1566, se le incorporaron los territorios de la Gobernación del Río de la Plata y del Paraguay.

El 30 de noviembre de 1568, la ciudad del Cuzco y sus dependencias fue reintegrada a la jurisdicción de la Audiencia de Lima, estableciéndose que Charcas conservara el territorio "desde el Collao hacia la Ciudad de La Plata".

Declaramos y mandamos que la dicha ciudad del Cuzco con su término y jurisdicción haya de estar y esté sujeta y debajo de la jurisdicción de la audiencia real de la dicha ciudad de los Reyes, como lo estaba antes (...)
El 26 de mayo de 1573 se deslindó el territorio del Collao entre las dos audiencias:
(...) declarando como declaramos que del dicho Collao hacia la ciudad de La Plata comience desde el pueblo de Ayoviri que es el de la encomienda de Juan Pancorvo, por el camino de Urcosuyo y desde el pueblo de Asilo, que es de la encomienda de Jerónimo de Castilla por el camino de Omasuyos y por el camino de Arequipa desde Atuncana que es de la encomienda de Carlos Inca, hacia la parte de los Charcas.

La Recopilación de Leyes de Indias de 1680, en la Ley IX (Audiencia y Chancilleria Real de la Plata, Provincia de los Charcas) del Título XV (De las Audiencias y Chancillerias Reales de las Indias) del Libro II, recoge los límites y los funcionarios de esta Audiencia:
En la Ciudad de la Plata de la Nueva Toledo, Provincia de los Charcas, en el Perú, resida otra nuestra Audiencia y Chancilleria Real: con vn Presidente: cinco Oidores, que también sean Alcaldes del Crimen: vn Fiscal: vn Alguazil mayor: vn Teniente de Gran Chanciller, y los demás Ministros y Oficiales necessarios, la qual tenga por distrito la Provincia de los Charcas, y todo el Collao, desde el Pueblo de Ayabiri, por el camino de Hurcosuyo, desde el Pueblo de Assillo por el camino de Humasuyo, desde Atuncana, por el camino de Arequipa, ázia la parte de los Charcas, inclusivé con las Provincias de Sangabana, Carabaya, Iuries y Dieguitas, Moyos y Chunchos, y Santa Cruz de la Sierra, partiendo terminos: por el Septentrion con la Real Audiencia de Lima, y Provincias no descubiertas: por el Mediodia con la Real Audiencia de Chile: y por el Levante y Poniente con los dos Mares del Norte y del Sur, y línea de la demarcacion entre las Coronas de los Reynos de Castilla y de Portugal, por la parte de la Provincia de Santa Cruz del Brasil. Todos los quales dichos terminos sean y se entiendan, conforme á la ley 13 que trata de la fundacion y ereccion de la Real Audiencia de la Trinidad, Puerto de Buenos Ayres, porque nuestra voluntad es, que la dicha ley se guarde, cumpla y execute precisa y puntualmente.

En la Ley XV (Que el Corregidor de Arica, aunque sea del distrito de la Audiencia de Lima, cumpla los mandamientos de la de los Charcas), del Título XV, de la Recopilación de Leyes de Indias, se establece una dependencia especial para el Corregimiento de Arica:
Mandamos, que sin embargo de que la Ciudad y Puerto de Arica sea y esté en el distrito de la Real Audiencia de los Reyes, el Corregidor, que es, ó fuere de ella, cumpla los mandamientos de la Real Audiencia de los Charcas, y reciva y encamine, como se le ordenare, las personas que enviare desterradas. Y ordenamos á nuestra Audiencia de los Charcas, que no cumpliendo el Corregidor lo sobredicho, haga justicia.

El 6 de diciembre de 1661 sufrió la separación de sus territorios del sur (Río de la Plata, Paraguay y Tucumán) al crearse la Real Audiencia de Buenos Aires, pero de nuevo, el 31 de diciembre de 1671 al ser suprimida esta última, se reincorporaron tales territorios para ser más efectiva la persecución del contrabando, a pesar de los inconvenientes que sufrían aquellos que precisaban la intervención de la Audiencia por las enormes distancias que debían recorrer.
La creación del Virreinato del Río de la Plata hizo que el territorio jurisdiccional de la Audiencia de Charcas pasase a esta nueva zona administrativa en 1776. El 14 de abril de 1783 se creó nuevamente la Real Audiencia de Buenos Aires reemplazando la jurisdicción de Charcas por el sur (Río de la Plata, Paraguay y Tucumán).
Al tiempo de la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, la jurisdicción de la Audiencia de Charcas abarcaba 26 corregimientos, cada uno de los cuales dependía de las ciudades del Cuzco, La Plata y La Paz, que conformaban la Provincia de Charcas. Comprendía también aquellos de las gobernaciones del Río de la Plata, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra.

En cuanto a la dependencia eclesiástica:
Dependían del obispado del Cuzco los corregimientos de: Lampa, Azángaro y Carabaya.
Dependían del arzobispado de La Plata los corregimientos de: La Plata-Potosí, Oruro, Parma, Carangas, Chayanta, Cochabamba, Porco, Tarija, Tomina, Yamparaes, Lipes, Atacama, Apolobamba, Pilaya y Paspaya y Pomabamba.

Dependían del obispado de La Paz los corregimientos de: La Paz, Larecaja, Sicasica, Pacajes o Berenguela, Omasuyos, Chucuito y Paucarcolla.
Dependía del obispado de Santa Cruz de la Sierra el corregimiento de: Mizque.3
El 3 de mayo de 1787, a través de una Real Cédula, se estableció la Real Audiencia del Cuzco con jurisdicción sobre territorios que antes correspondían a las Audiencias de Lima y de Charcas. Posteriormente se incluyó en su territorial jurisdiccional a los partidos de Carabaya, Lampa y Azángaro pertenecientes a la intendencia de Puno, que en 1784 había sido creada dentro del Virreinato del Río de la Plata. El 1 de febrero de 1796 la intendencia de Puno pasó a depender del Virreinato del Perú y los partidos de Paucarcolla y Chucuito, que hasta entonces correspondían a Charcas, pasaron a la Audiencia de Cuzco.

Emancipación
A partir de las sublevaciones independentistas iniciadas en 1809, lo que hasta ese momento era un órgano casi exclusivamente de administración de justicia, pasó a ser un elemento de poder fundamental a controlar dentro de una amplia política de concentración de fuerzas que se inició por orden de Fernando VII de España (1813-1833), para evitar los movimientos sediciosos que se generaban en las propias audiencias.
En 1810, tras la expulsión del virrey del Río de la Plata los patriotas tomaron control de Charcas que se unió a la Junta de Buenos Aires como parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El 3 de agosto el virrey del Perú José Fernando de Abascal y Sousa anexó provisionalmente el territorio de la Audiencia de Charcas a su virreinato, a petición del presidente de Charcas y otros gobernadores.
Un Decreto del gobierno de Buenos Aires del 21 de mayo de 1813, suprimió la Real Audiencia de Charcas.

El 15 de noviembre de 1816, tras la batalla de Yavi, las tropas españolas recuperaron el control territorial del Alto Perú, restableciéndose la Audiencia de Charcas, pasando entonces su territorio jurisdiccional a depender del Virreinato del Perú, al frente del cual se encontraba el virrey Abascal, Marqués de la Concordia (1806-1816). El mando de Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, fue sustituido por el virrey del Perú.

El 22 de febrero de 1818, el general en jefe del ejército realista del Perú nombró al general Rafael Maroto gobernador e intendente interino de la ciudad y provincia de La Plata, además de presidente de la Real Audiencia de Charcas. En la zona, combatió a los caudillos rebeldes y patriotas, manteniendo el territorio bajo control por cinco años.
En 1823, el general Andrés de Santa Cruz reconquistó La Paz para los patriotas. El último presidente de la Audiencia fue Antonio Vigil en 1824, nombrado por Olañeta en plena lucha contra los independentistas. La creación del Tribunal de Justicia del Alto Perú por Simón Bolívar constituyó, de facto, el final de la Audiencia de Charcas.

Presidentes de la Audiencia: 
Ø  Pedro Ramírez de Quiñones (1559-1572)
Ø  Lope Díez Aux de Armendáriz (1573-1577)
Ø  Antonio González (1578-1580)
Ø  Juan de Matienzo (1580)
Ø  Juan López de Cepeda (1580-1602)
Ø  Alonso Maldonado de Torres (1602-1610)
Ø  Diego de Portugal (1610-1627)
Ø  Martín de Egües (1627-1632)
Ø  Juan de Carabajal y Sande (mayo de 1632-1635)
Ø  Juan de Lizárazu y Recain (marzo de 1635-1642)
Ø  Dionisio Pérez Manrique de Lara, marqués de Santiago (1642-1647)
Ø  Francisco de Nestares Marín (1647-1656)
Ø  Pedro Vázquez de Velasco (1661-1670)
Ø  Bartolomé de Salazar (1670-1673)
Ø  Bartolomé González de Póveda (1673-1685)
Ø  Diego de Mejia (1685 -)
Ø  Francisco Domínguez (1695-1698)
Ø  José Boneu (1702)
Ø  José Antonio de la Rocha y Carranza, marqués de Villarocha (1704)
Ø  Francisco Pimentel y Sotomayor (1706)
Ø  Jorge Manrique de Lara (- 1723)
Ø  Gabriel Antonio Matienzo (1723-1725)
Ø  Francisco de Herboso y Luza (1725-1732)
Ø  José Francisco de Herrera (1728)
Ø  Antonio de Querejazu y Mollinedo (1730)
Ø  José Gabriel de Jauregui y Aguirre (1738)
Ø  Nicolás Jiménez de Lobatón y Azaña, marqués de Rocafuerte (1746-1757)
Ø  Juan Francisco Pestaña y Chumacero (1757-1766)
Ø  Juan Martínez de Tineo (1767-1769)
Ø  Ambrosio de Benavídes (1769 -1776)
Ø  Jerónimo Manuel de Ruedas (1776)
Ø  Agustín de Pinedo Fernández de Valdivieso (1779-1780)
Ø  Jerónimo Manuel de Ruedas (1781)
Ø  Agustín de Pinedo Fernández de Valdivieso (1781-1782)
Ø  Ignacio de Flores (1783-1785)
Ø  Vicente de Gálvez y Valenzuela (1785-1790)
Ø  Joaquín del Pino y Rosas Romero Negrete (1790-1797)
Ø  Ramón García de León y Pizarro,marqués de Casa Pizarro (1797-12 de julio de 1809)
Ø  Vicente Nieto de las Viñas y García Sánchez de Valencia y González (30 de septiembre de 1809-1810)
Ø  José Pascual de Vivero y Salaverria (1816-1818)
Ø  Rafael Maroto e Ysern (1818-1824)
Ø  Pedro Antonio de Olañeta (1824-1825)
Ø  Antonio Vigil (1825)

El inca paullu
Hermano menor de Atahuallpa come todos los caciques del sur era partidario de Huáscar y contrario a Atahuallpa. Estas son las razones que explican su colaboración con los españoles.
Paullu acompañó a Almagro enviado por Manco II, el Inca de Vilcabamba, y fue a esta empresa junto con el gran sacerdote o Villac Unu, quien abandonó a Almagro al conocer que Manco se había rebelado contra los españoles. Paullu, siguió fiel al capitán español, Paullu murió en el Cuzco en 1550, Después de haber sido bautismo bajo el nombre de Cristóbal. Su casa estaba al pie de la fortaleza de Sacsahuaman. Sus hijos fueron muy respetados y mantuvieron un lugar privilegiado en la sociedad colonial.

Guerras entre Pizarro y Almagro
En 1537 Diego de Almagro regresaba de Chile. Venía desilusionado, prendió a los hermanos Pizarro y se alzó en el Cuzco, constituyéndose así en el primer rebelde del Perú. Los Pizarro lograron escapar de esta ciudad, comenzando entonces la guerra entre ambos bandos. Don Francisco dio la decisiva batalla de las Salinas, en la que fue derrotado Almagro. Hecho prisionero y conducido al Cuzco, fue juzgado y degollado en la plaza, en abril de 1538.
En contra del nuevo insurrecto se puso el pacificador Vací de Castro quien, auxiliado por los partidarios de Pizarro, venció a Almagro "el Mozo" en la Batalla de Chupas quién fue ejecutado en el Cuzco en 1542.
Fundación de Chuquisaca
Francisco Pizarro envió a su hermano gonzalo a la conquista de los Charcas y del Collao, regiones que desde la expedición de Almagro se hallaban sin colonizar. Gonzalo Pizarro entró en 1538 a estas tierras pero los naturales le hicierón frente y lo cercarón en Cochabamba; tuvo que socorrerlo Hernado desde el Cuzco.
Los charcas estaban comandados por el cacique Ayaviri que, junto a otros caciques que le acompañaban tuvo que capitular. Es entonces que Gonzalo Pizarro avanza hacia el sur acompañado por Aymoro, cacique de los yamparas, quién pacta con Pizarro y le entrega el sitio de Pacha donde se acentarón los españoles.
En 1540 Pedro Anzúrez, llegó al sitio desde un lugar próximo a Pacha denomidado conchopata hizo el reparto. Conformandose así la ciudad de La Plata sobre estos dos asentamientos indígenas, Conchopata y Pajcha, al pie de los cerros Sicasica y Churuquella.
Gonzalo Pizarro permaneció en el territorio de Charcas explorando las minas de Porco (Potosi).

El Padre las Casas
El proceso de la idea sobre los abusos y depredaciones realizadas por los españoles en América y en el Alto Perú en los primeros años de la conquista a comienzos del siglo XVI, y se vuelve álgido hacia la mitad de siglo. Empezó en las Antillas con los abusos de los conquistadores que provocaron la reacción de la iglesia, en 1511 eleva su protesta Fray Antonio de Montesinos en un sermón esto trasciende a la Península y esto preocupa al Rey Fernando. a filósofos y al pueblo español.
Con este motivo se promulgarón las leyes de Burgos de 1512 que trataba de suprimir los abusos cometidos. En esto aparece Bartolomé de las Casas, nacido en Sevilla en 1474, se convirtio en religioso ingresando en la Orden de Santo Domingo llegando a ser Opispo de Chiapas. Desde temprano se preocupó por los indíginas y comenzo sus campañas contra el sistema de entregar a los conquistadores un pedazo de tierra, incluso sus colonos. Trató de hacerse escuhar por Carlos V redactando escritos ellos son: "Del único modo de atraer a todos los pueblos a la verdadera religión" y especialmente la obra origen de la leyenda negra hispanoamericana: "Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias". En ella narra los innumerables abusos que según él habian cometido los españoles desde 1500 hasta 1542 en la conquista de América.

Creación del Virreinato del Perú
Estas ordenanzas, dictadas por Carlos V, eran la respuesta del estado español a la prédica de Bartolomé de las Casas a favor de los indios. Para hacerlas cumplir, creó el monarca el cargo de virrey del Perú cuyo nombramiento recayó en el caballero de Ávila. Núñez de Vela llevaba la misión específica de hacer cumplir las Ordenanzas de Barcelona las cuales desposeían a los conquistadores de muchos de sus derechos y buscaban la mejora de la situación de los indios, entro a Lima como Virrey, el 15 de mayo de 1544, no fue bien recibido pues los españoles no estaban dispuestos a catar las nuevas leyes.
La jurisdicción del Virreinato era muy grande pues comprendía los actuales países de Panamá, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Quedaban exentas Chile y Venezuela.

Rebelión de Gonzalo Pizarro
Al llegar el primer virrey a Lima en 1544, y como hombre duro y inflexible trato de hacer cumplir las nuevas leyes a todo trance. Era popular entre los conquistadores el partido contrario a estas ordenanzas las que en su parte principal favorecían a los naturales, lesionando los intereses de los encomenderos.
Un grupo de estos solicito a Pizarro que estaba en Porco (departamento de Potosí) que los encabezase en contra de las disposiciones del monarca en contra de Vela.

Guerras civiles del Perú
Del Alto Perú donde surgiría la rebelión, salieron también los contrarrevolucionarios a cuya cabeza estaba Diego Centeno y sus hombres, mediante hábil golpe, se apropiaron de la plaza y se formo un ejército que hizo frente a Gonzalo Pizarro el 1544.
El virrey Núñez de Vela se retiro prudentemente hacia Quito, Gonzalo Pizarro lo supo y se encamino en busca del virrey después de varias escaramuzas se dio el encuentro definitivo en Añaquito cerca del Ecuador, allí las tropas reales fueron derrotadas y el virrey muerto (enero de 1546). Pizarro fue recibido con grandes honores en Quito y más de uno le aconsejo proclamarse emperador del Perú.

La Gasca, pacificador
Conocida en España la rebelión de Pizarro y viendo el Emperador el fracaso de su virrey, dio plenos poderes para pacificar al Perú a un humilde clérigo: Pedro de la Gasca. Sagaz y hábil en política, cuando viene a Indias trae como única arma su breviario, desembarca en el Perú en 1547. Con gran táctica y valiéndose de promesas, se gana poco a poco a los partidarios de Pizarro que pasan a formar el partido del rey, dejando abandonado al soberbio rebelde.

Batallas de Huarina y Xaquisaguana
A pesar del prestigio de la Gasca, le estrella de Carvajal aun no había declinado y después de varias alternativas derrotas a su implacable enemigo Centeno en Huarina (1547) . Centeno logra escapar del desastre y pasa a engrosar las tropas del Pacificador a las que se habían unido Benalcázar y Alonso de Mendoza, que antes figurara en el bando rebelde.
Al cabo de algunos meses se dio la gran batalla en xaquisaguana donde fueron derrotados Pizarro y Carvajal fueron presos, juzgados por traidores y ejecutados en el Cuzco el 9 de abril 1548.


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