Conoce los 6 beneficios (extra) del sexo


Quienes han gozado de una vida sexual satisfactoria, saben que la actividad íntima es por demás edificante. Pero pocos están conscientes de que las consecuencias positivas han sido investigadas y tipificadas por la ciencia. Desde el alivio de la ansiedad hasta el fortalecimiento del sistema inmunológico, te presentamos seis beneficios del sexo.

1. El sexo alivia la ansiedad

El estrés y ansiedad que este ocasiona tienen un gran remedio natural verificado en ratones y personas: el sexo. La revista de ciencia PLoS ONE publicó en 2010, un estudio que encontró que las ratas sexualmente activas mostraban menos comportamientos ansiosos, comparadas con un grupo al que se le había obligado a la abstinencia.

Aunado a esto, un estudio de 24 hombres y 22 mujeres que llevaron un diario sexual durante cierto tiempo y después tuvieron que resolver problemas de aritmética o hablar en público, ambos son eventos que pueden generar niveles importantes de ansiedad. Del grupo, quienes reportaron más actividad sexual tenían niveles más bajos de presión sanguínea durante la tarea estresante.

2. El sexo te hace más feliz

Duh. Un estudio del 2004 publicado en The American Economic Review preguntó a 900 mujeres qué actividades las hacían más felices. El sexo se llevó el primer puesto. El mismo año, un estudio de 16,000 personas publicado en el National Bureau of Economic Research concluyó que las personas más felices tienden a ser las que gozan de más actividad sexual. El estudio estimó que tener sexo una vez al mes o una vez a la semana (y los tiempos entre ambas medidas) equivalía a la felicidad generada por recibir un gran aumento en el trabajo.

3. El sexo fortalece el sistema inmunológico

De acuerdo a un estudio presentado en la Convención de la Eastern Psychological Association, analizó el sistema inmune de un grupo de estudiantes universitarios. De ellos, quienes tenían sexo una o dos veces a la semana tenían niveles más altos de inmunoglobulina A (IgA), mientras que el grupo con menor actividad tenía también menos anticuerpos.

Estos anticuerpos se encuentran en las mucosas y la saliva y constituyen una de las primeras defensas corporales contra infecciones.

Sin embargo, el efecto del sexo y los anti cuerpos no es acumulativo. El estudio también identificó que quienes tienen sexo tres veces a la semana o más tenían niveles de IgA similares a los abstemios de sexo, lo cual significa que para estar más sano hay que encontrar el punto medio.

4. El sexo elimina el dolor

El “dolor de cabeza” para evitar la actividad sexual es un mito, pues los orgasmos lo alivian, no lo incrementan. Un estudio de la Universidad de Rutgers encontró que las mujeres toleran mejor el dolor durante la estimulación vaginal y el orgasmo.

Por otro lado, un estudio más antiguo, de 1985 publicado en la revista Pain, encontró que durante la estimulación vaginal el umbral de dolor se incrementa en un 74.6 por ciento. Tan impresionante efecto llevó a los investigadores a intentar aislar la sustancia química o respuesta cerebral que provoca la inmunidad al dolor con la esperanza de replicarla en la vida diaria.

5. El sexo quita lo neurotico

Los recién casados que tienden a ser neuróticos –cambios de humos marcados y constantes preocupaciones- tienen matrimonios más exitosos cuando tienen más sexo. El neuroticismo tiende a hacer a las personas más infelices, pero el sexo se encarga de aliviar las preocupaciones y por ende relajar a las parejas.

6. El sexo reduce el riesgo del cáncer de próstata

Un estudio de 2004 de la revista de la American Medical Association que siguió a 30, 000 hombres, encontró que 1,500 terminaron por tener cáncer de próstata. La vida sexual activa no se asocia con un riesgo más alto de padecerlo. Los hombres que eyacularon más -21 veces al mes o más- tenían un tercio menos de probabilidad de desarrollar la enfermedad, que aquellos que lo hicieron entre cuatro y siete veces al mes.

Sin embargo, la investigación sobre el tema ha tenido resultados contradictorios. Tal vez la respuesta sea sólo intentar tener más sexo, pues hasta el momento, no hay prueba de que hago daño (mientras no sea un desorden psicológico y eso lo dejaremos para otra ocasión.)


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