El vicepresidente Álvaro García Linera pidió investigar pedofilia atribuida a la Iglesia


El vicepresidente Álvaro García Linera ordenó al Ministerio de Justicia,  investigar las denuncias de violación a niñas y niños de los últimos 15 años, que impliquen a miembros de la Iglesia Católica para demostrar la gravedad del delito que el gobierno quiere sancionar con la cadena perpetua.

La reacción del segundo mandatario surge en respuesta a una movilización convocada por la Iglesia Católica de Santa Cruz, en rechazo a la Ley sobre Identidad de Género y luego que el arzobispo Sergio Gualberti calificara de innecesaria la máxima sanción planteada por García Linera a la cumbre de justicia.

Dijo que espera que los criterios de rechazo a la cadena perpetua,  no sean una forma de encubrir delitos que se cometen al interior de algunas instituciones.

“He pedido a un funcionario del Ministerio de Justicia, que me haga un resumen de las denuncias de violación a niños y niñas cometidas por un funcionario de la Iglesia. Va a tardar un poco porque hay que investigar no solamente las denuncias actuales, sino de hace cuatro, cinco, diez, quince años atrás”, manifestó.      

Invitó a las personas y familiares que tengan niños víctimas de violación, por parte de algún funcionario de la Iglesia, acercarse al Ministerio de Justicia, para formular denuncia del caso.

Sostuvo que el acto de violación “es una vergüenza para la humanidad”, que el propio papa Francisco denunció de manera valiente, pero que lamentablemente esa actitud no siempre viene acompañado de alguno de sus seguidores en algunas instituciones de la Iglesia Continental.

“Tenemos un papa Francisco muy revolucionario como lo fue Cristo a su tiempo, pero tenemos todavía algunos jerarcas de la Iglesia Católica ultraconservadores y algunos se parecen más a los fariseos del templo, más que a los seguidores de Cristo que estaban siempre en marcados en la humildad en la sencillez, el cariño, el apego hacia la gente, el compromiso con los más humildes”, afirmó la autoridad.

Recordó que fue el papa Francisco abrió la puerta al debate sobre la identidad de género, cuando dijo que “ellos (los transgénero) son también hijos de Dios y en el caso del colectivo LGTB son hijos y no entenados de Dios, comentó.

Advirtió que las crítica a la Ley de Identidad es “actitud retrógrada y ultraconservadora”, al intentar esconder debajo la alfombra lo que hay.

El comunicado del Vicariato de Santa Cruz difundido la semana pasada, aclara que “estar en contra de una ley y de la ideología de género que ataca a la familia, pilar fundamental de nuestra sociedad, no es discriminar a nadie; defender la vida y la familia no es promover el odio”.


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